jueves, 22 de agosto de 2013

El amor y el interés


Cuentan que Interés y Amor fueron a la guerra pero quien regresó condecorado fue Interés. Amor murió en combate. Está escrito en el pétreo libro de la vida. En el caso del PRD esto es mi Norte magnético. La brújula de la experiencia se asienta en este derrotero. Los tiempos políticos llaman a desplegar las velas de la compactación.
Desde los foques, pasando por el sobrejuanete llegando a la mesana o la cangreja, de proa a popa todos son importantes para la navegación. Julio Maríñez en nombre del PRD de Miguel anuncia reunión para pronto. Todos están convidados. Habrá que ver si los que tienen otras orejas se dan por enterados. Hay un chance para comprobar si el interés de llegar al poder puede más que el amor al grupismo. Se hace política para estar en el poder, digo yo.
Las dos partes en confrontación fallaron en sus cálculos post 16 de mayo. Ni ganó Hipólito para echar a Miguel del PRD y este último creyó que la derrota al candidato lo borraba del mapa político.
El Presidente de los blancos se ató con rizo, ballestrinque y todos los nudos para quedarse, mientras que Hipólito se vistió de escamas, se zafó del bichero y se encaramó en la cofa para autodeclararse líder intocable de la oposición. El juego se quedó como en el principio. Y el tiempo pasa. Me luce que la posición inteligente es conspirar desde adentro y negociar los cargos. Soy amigo íntimo de Interés.

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