jueves, 22 de agosto de 2013

Otro fueguito en el PLD


Medio centenar de dirigentes de comités y dirigentes de otros niveles  en el PLD están ahora en “pelegrinación” que es politiquear en el partido morado. Es casi igual que peregrinar porque tiene la intención de llamar la atención de su parroquia. En  el primer caso podría calificarse la intención de ®pelegrina®  porque está dirigida contra la dirección de su partido. Y la otra develiza una lucha interna muy callada hasta ahora.
En la nota de prensa que me llegó,  los convocantes dicen que irán por todo el partido para reclamar que se modifiquen los estatutos. Se apoyan en un espacio legítimo para este reclamo como es el Congreso Norge Botello.  La intención se orienta a modificar 27 de los 46 artículos de su ley interna, quizá al querer actualizar el partido también busque poner las cosas en otro sitio.  
Todos los miembros del PLD son iguales. No hay diferencia entre el amigo o miembro de ocasión y el que trabaja día con día por  hacer cumplir los lineamientos tácticos del partido. La apertura de años atrás, ese “entren todos”, lo convirtió en un gran partido en cuanto a personas, pero junto con las compuertas volaron los círculos de estudios y todo lo que convirtió a esa organización en distinta.
No obstante sentarse en la mesa del poder con decenas de miembros de otros partidos con los que hizo alianza, el mote de ®come solo® es lo único que habla del viejo PLD. Los morados reformistas quieren un partido democrático donde las autoridades del partido no pisoteen las decisiones congresuales; que dé participación a jóvenes y mujeres; que confía en convocar y movilizar la estructura.
Este agujero del congreso deja escapar el gas de la disensión. Hay gente que se siente atrapada, maltratada y que está en un partido de autoritarios. Expresiones raras en este partido donde la ley del silencio es la norma. El grupo que lanza el guante habla de amplias reuniones y consultas. Quizás esto se  califique de conspiración. 
Desde mi butaca no atino a ver qué hay detrás de esta polvareda ni contra quien  va  la silente asonada. No obstante, no me quiero cegar por las consignas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario