viernes, 23 de agosto de 2013

El Chevrolet del 30 de Mayo


LISTÍN DIARIO publicó datos nuevos sobre la muerte de Rafael Trujillo. Queremos añadir algunos detalles. La noche del 30 de mayo de 1961, un Chevrolet era la góndola fúnebre donde iba la parca acompañando a Trujillo. El uso de este vehículo anunciaba a sus enemigos que el tirano quería cumplir una de sus citas amatorias en San Cristóbal, y en la carretera hacia el Sur se escribió otro capítulo de la historia. Las balas silenciaron la autoritaria voz del tirano; la mano férrea con la que apretó la garganta de los dominicanos solo agarraban un arma de fuego. Como vivió murió.
El doctor Virgilio Malagón Álvarez informa sobre el origen de este carro. “Como cosas del destino, en las Navidades del año 1957, don Mon Saviñón celebraba un sorteo extraordinario donde, entre otros premios, se rifaba un automóvil de lujo, que era el cuarto premio. Mi padre Vinicio Apolinar Malagón Morel, más conocido como “Don Vi”, era el subadministrador del Banco Agrícola y decidió probar su suerte ese diciembre. Para sorpresa de toda nuestra familia, Don Vi se sacó el carro Chevrolet Bell Air color verde claro con ribetes metalizados en acero níquel y con interior de lujo.”
“Ese Chevrolet Bell Air, año 1957, poseía un motor de 8 cilindros en ‘V’ y era de cuatro puertas. Además tenía como logo una ‘V’ en la parte central del baúl que le identificaba como un modelo exclusivo. El ‘Jefe’, en el mes de diciembre, solía celebrar una cena para sus ministros y allegados, donde le extendía la mano y también un sobre con el “Aguinaldo Especial” de su propio peculio. En esa ocasión, mi padre le dijo al ‘Jefe’ lo del carro que se había sacado y él lo felicitó por ello. Sin embargo, “le dejó caer” que estaba buscando un vehículo más discreto para sus “salidas”, un carro que no llamara la atención y que inclusive no le pondría una placa de las “99”. Si no la O-1823. Al otro día mi padre le obsequió el vehículo al ‘Jefe’. Esto es cuanto te puedo comentar sobre este carro emblemático.”
Mon Saviñón administraba la Lotería Nacional pero los premios los manejaba Trujillo. Se puede presumir que el tirano orientara el premio hacia Malagón para que terminara en sus manos o que montara una farsa con los mismos fines. Ese ambicionado Chevrolet lo llevó a su cita involuntaria con la muerte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario