Una bomba de acción retardada explota en los medios de comunicación. Un expediente policial develado a trompicones, muestra tres presuntas acciones ilegales en las que están involucrados agentes y oficiales de diferentes niveles de la Policía. Es un lío en el que las culpas salpicarán más de un cargo.
Hasta el momento a los medios informativos saltan tres presuntas malas acciones. Habría que dilucidarlas para ver si es cierto que los agentes de policía, muchos de ellos vestidos de civil, asaltaron un residencial en Puerto Plata golpeando y matando ciudadanos extranjeros sin que tuvieran instrucciones del alto mando para ejecutar un presunto allanamiento del que carecían de un acto legal y que además cargaron con un botín que se ocultó a la opinión pública.
Se comenta que posiblemente hasta el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, y el jefe de la Policía de ese momento, José Polanco Gómez, fueron víctimas del mismo engaño de una acción con tintes de tumbe delincuencial. Ambos funcionarios participaron en una rueda de prensa en la que dijeron que los agentes habían actuado contra una peligrosa secta religiosa integrada por extranjeros y que estaban fuertemente armados.
El pasado mes de octubre no se dijo que las escopetas y revólveres eran legales y que las “armas de guerra” eran réplica deportivas; ni que se habían apropiado más de 60 millones de pesos o dólares en efectivo, prendas preciosas y otros artículos.
El expediente tiene el título, por parte de la Jefatura de la Policía, como la investigación de un “Caso: Corrupción policial de Sosúa, Puerto Plata”, Se ha anunciado sanciones y arrestos, que a su vez han sido desmentidos por los mismos que supuestamente lo habrían sufrido. Esto es un galimatías que tumbará charreteras. Se habla de sanciones de arrestos, y despidos de agentes involucrados en la acción que se ha destapado como una operación encubierta por los altos mandos. Porque hay preguntas que nadie responde: ¿dónde están los millones y quien los robó? Si hay robo de evidencias o propiedad privada ¿por qué no hay presos por el supuesto delito? Si fue verdad que actuaron sin orden judicial ni instrucciones del alto mando ¿por qué lo apañan?
Ocho meses de silencio. Si las víctimas no se querellan nada hubiera pasado. Otra actuación donde la policía usurpa el papel a los delincuentes.
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