jueves, 22 de agosto de 2013

Es mejor temprano


Una mañana escuché, queriendo, la conversación entre tres jardineros. Uno de ellos prefería tener un BMW, el otro decía que su primer paso hacia su carrito era comprar una moto y el otro tajante afirmaba  que en este año se monta. Al margen del aspecto económico, esta cumbre de aspiraciones me llevó hacia uno de los grandes problemas que tienen difícil solución y es el tema del transporte. El automóvil se apoderó de la vida metropolitana. Comodidad, status, movilidad, cual que sea la motivación, la verdad es que la vida urbana pertenece al vehículo.
Y esta realidad tiende a crecer en el tiempo. Si ya es difícil, cierre los ojos mirando hacia adentro la circulación citadina en los próximos cinco años. Espesa, ¿verdad? Tapones a todas horas, protestas, mayor nivel de agresividad, inversión de más tiempo para llegar al trabajo o la  casa. Esto es, un descenso en la calidad de la vida. El ciudadano de a pie anda a la defensiva.
Está comprobado que paliativos como limitar a pares o nones la circulación, incentivar a que viaje más de uno en el carro, prohibir la importación o cambiar los horarios laborales han sido insuficientes para descongestionar las vías. 
El aumento de la circulación es, además de fuga de divisas por la importación de vehículos y partes, contaminación de las vías por congestionamiento y emisión de gases, mayor inversión en combustibles, y caldo de cultivo para accidentes y la violencia consecuente.
Podemos mirar para otro lado, pero el problema está ahí y la posposición en la solución solo agrava esta enfermedad urbana. El Gobierno tiene muchos y variados temas que atender. Somos los ciudadanos los que debemos presionar a la toma de acciones de carácter estratégico.
En ciudades como Londres se paga peaje para ingresar. En otras se ha aumentado el uso de buses. También se ha  combinado metro y buses. Hasta la bici ha reclamado su espacio. La esencia de este soliloquio es si dejamos la ciudad al vehículo, y únicamente vemos soluciones al tema del transporte o lo vemos en conjunto y buscamos alternativas que hagan más vivibles las ciudades.
Alguien dirá que falta mucho para cinco o diez años, que hay problemas más urgentes. Podemos comenzar por hacer un metro por período de gobierno para ir descongestionando las calles. Me conformo con poco. 

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