El gobierno usó las zapatillas nuevas y resbaló en la presentación al incluir en el listado cosas que no iban y olvidar los ajustes del gasto. Rectificar es de políticos. Se pusieron zapatos viejos y pasaron la materia “Simulación 011”. Está clarísima la necesidad de mostrar contrición. Pedir limosna y mostrarse gordo y colorao no van. Todo el país sabe que la actual administración no tiene un quiquí. Danilo tiene un ambicioso plan social que no se hace con cáscaras de huevo.
Es inútil llorar ante la leche derramada. Estoy convencido de que el Presidente es el primero en lamentar se haga otro agujero de ajuste en la correa de todos. Lo conveniente era una reforma, peros los pesos se necesitan ahora. Esta administración está touché en el lance financiero. Requiere de un aliento económico.
En vez de la campana del referí le urge el sonido de la caja registradora.
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