martes, 1 de octubre de 2013

Negocio de gitanos


Alfredo Freites
El tiempo político colorao predice nubarrones dispersos, vientos cruzados y tormentas eléctricas sobre todo para la parte este del país con alertas para Amable y Carlos Morales.
La meteorología anuncia que fuertes vientos procedentes de la región montañosa de Genao, estas predicciones en realidad no alarman a nadie. Saben que al legislador de Jarabacoa le gusta cocinar y comer. Los anuncios de temporales le abren el apetito.
Para Macorís del Mar y sus cruces se indica un Quiquí Antún quieto viendo pasar el viento para ver si una plancha de zinc le retorna la presidencia del partido. Aunque es ahora banquero, quiere cancelar los intereses y el préstamo a Carlos.
Otros señalan alertas para el Distrito Nacional con rayos y centellas sobre Ito Bisonó, el aspirante presidencial y congresista podría ser obstáculo para amables a mediano plazo.
La confusión sobre el mapa aspiracional tiene aumento de milibares en la medida que se aproxima la temporada ciclónica del 16. Hay señales de crecimiento electoral y esto alerta la captura de delegados convenencieros. Cada sector tiene su lista y cada rol vale.
La JCE podría atestiguar las identidades de los delegados legales a la convención luego de que Carlos Morales atisbara que le podrían hacer coca con un ciclón batatero, ya que en las parcelas de liberación o de revolución se podrían requerir braceros de corta temporada. Los cuales el PRSC podría suplir.
Todos los que están en la primera fila del PRSC conocen de las grandes posibilidades de una segunda vuelta, sobre todo si llevan candidatura propia. Se presentaría un tranque ya que los colectivos de vanguardia difícilmente lograrían la mitad de los votos.
La posibilidad de una candidatura independiente podría ser una ficha de doble cara. Por un lado le contaría los votos a los colorados que es un riesgo si migran sus votos y apoyan una candidatura vecina. Por el otro, le daría para la segunda vuelta una fuerza de negociación personal a quien fuera candidato.
Esta posibilidad levanta estas turbulencias. Quiquí negoció para llevar a Leonel la primera vez. No descarto que ocurra lo mismo de nuevo.
Se dice que cuando hay mal tiempo las embarcaciones pequeñas permanecen en puerto, en esencia a quien hay que atisbar es a Amable. A éste como quiera que lo tiren, cae parado.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario