jueves, 5 de septiembre de 2013

Núñez detonó una bomba


Alfredo Freites 
Sin mirar para ningún lado monseñor Agripino Núñez Collado detonó una bomba. La Nunciatura Apostólica, la embajada del Vaticano, era guarida de un pederasta. Todos hemos quedado alelados ante la noticia de que el Papa destituyó al nuncio Józef Wesolowski por abuso sexual contra menores.
La destitución de este nuncio se atribuyó a una supuesta polémica que sostenía con uno de los altos representantes del clero de Puerto Rico. Se dice que el Nuncio tiene jurisdicción sobre esa isla. Existía la versión de que el nuncio Wesolowski acusaba de corrupto a un obispo boricua.
La destitución del embajador de la Santa Sede en República Dominicana sería una forma de apagar la animosidad entre los dos hombres al servicio del Papa; el  fuego de la disensión parecería que incendiaba las sotanas y eso es algo que sería desagradable al nuevo monarca de la Iglesia Católica Apostólica Romana.
Según Núñez Collado, el corrupto sería el nuncio apostólico. Tremenda noticia. El Papa Francisco tiene entre sus encargos heredados limpiar esa imagen de que la iglesia romana es cubil de pederastas. Se han denunciado a sacerdotes en todo el mundo que han cometido abusos sexuales contra niños y que algunos sectores de la Iglesia los apañaba.
En Estados Unidos la iglesia romana ha pagado millones de dólares como indemnización o para callar bocas de padres de niños abusados, e incluso de adultos que fueron violados cuando eran niños. Sus abusadores ya habían escalado altas posiciones en la jerarquía católica y con dinero protegían sus nombres frente a la feligresía. Incluso uno de los señalados como pederasta estaba en la lista de los que iban a Roma a elegir al Papa.
La acusación de homosexualidad o pederastia contra sacerdotes no es nada nuevo. Que se destaparan los abusos es resultado de la apertura de los medios de comunicación, no de la iniciativa correctora de la Iglesia. Sostengo que sería menos gravoso para la religión católica si los sacerdotes pudieran tener esposa. Estarían más cerca de los problemas familiares.
Independientemente de si en Roma le impondrán sanciones al exnuncio, no me deja de mover el cerebro esta noticia. Parece un montaje. Como si Núñez Collado  hubiera hecho la pregunta y la respuesta. Ya hay persecución vaticana a los pederastas. Algo nuevo.

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