miércoles, 9 de abril de 2014

MVM inunda gota a gota

Alfredo Freites 
alfredofreitesc@gmail.com
La política se nutre de realidades. La obcecación, el diletantismo, el fanatismo están presentes pero a la larga siempre los ganadores son las personas objetivas. Triunfan quienes tienen los pies sobre la tierra y un plan en desarrollo. Los que son capaces de interpretar el momento para usarlo en beneficio de su causa.
En mayo del 2012, en el Partido Revolucionario Dominicano el antagonismo hizo hervor. Tanto Hipólito Mejía como Miguel Vargas Maldonado buscaron zanjar por la vía rápida su ojeriza. Los del PPH decían que cuando su líder fuera presidente le aplicarían la grúa Bomboná como hicieron con Hatuey. De su lado MVM se dijo: “si pierde la candidatura e¥pa fuera que va”.
Pero Hipólito, aunque no ganó, siguió derecho y se proclamó “líder de la oposición” llevándose a bordo a todos los que estaban en la primera fila de su proyecto. Eso impidió que lo anularan.
Pero no contaban con que MVM tenía su plan.
Esa ha sido la gran diferencia entre los dos dirigentes políticos. En el PPH, Corriente Mayoritaria o Partidos Aliados en Convergencia (PACO) cada cabeza es un mundo. MVM se quedó con la franquicia y allí llueve para el lado que le parece.
Mientras, Hipólito sigue empeñado en seguir en busca de su candidatura presidencial y hacerle la vida imposible a Miguel Vargas Maldonado; la Torre de Babel que ha diseñado continúa siendo espacio de muchas lenguas. Allí nadie se entiende y viven dando pasos divorciados de la realidad.
Han perdido la noción del entorno.
El primero y más perjudicado hasta ahora es Luis Abinader que proclama ser aspirante presidencial y está al lado de Hipólito que es impenitente. Perdió en el 2004 y en el 2012 y sigue sin tomar en cuenta el calendario. La tirria que le tiene a MVM emborrona su decir y hacer.
La inquina no es buena en política pero Abinader se ha dejado manchar de esa manía. Cada día debe asomarse al balcón de la realidad y otear por los visillos. A cuenta gotas se va vaciando su entorno y Guido Gómez  encabeza la marcha que ahora suma a Neney Cabrera.
En tres años la correlación de fuerzas en el  Partido Revolucionario Dominicano cambiará. Pero el candidato presidencial debe tener más de cinco años militando. El que se va, pone su marca millas en cero. Abinader aún está a tiempo.

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