Tengo la sospecha de que en su interior Leonel Fernández tiene alma de marinero.
Cada vez que se le toca el tema de su postulación replica con el estribillo que hay que estar atentos de cómo soplen los vientos.
Esto parecería señalar que cuando soplen los vientos de mayo lanzará su velero a la mar. Pienso en el merengue “palo bonito” que habla del quinto mes del año, tiempo para cumplir un ciclo de expectativas crecientes que culminarían con el anuncio de su postulación antes de la temporada ciclónica.
Siguiendo la analogía marinera hay que señalar que según los apuntes de mis antepasados, que eran marineros de vela, la mejor hora de partir es después del ocaso cuando ya sopla el terral y mejor si hay luna creciente que es favorable para aquietar el mar. Deduzco que el anuncio será una actividad nocturna después del 16 cuando el crepúsculo de victoria asoma a sus dos años.
Todo esto más que deducciones, es el baile de los dedos sobre las teclas de la especulación, alimentada por el soplo de los diputados clamando por la postulación y en Palacio con el Presidente una reunión. Así podría hacer la rima de un lanzamiento que ya no parece atrevimiento.
Leonel Fernández sabe más que nadie que es el invicto de la política nacional. Ha ganado tres veces por la vía rápida y el encuentro próximo podría ser el reto mayor. En el aro de la confrontación tiene un adversario que no se cala los guantes pero tiene grandes recursos de patrocinio. Los más potentes contendores parece que tendrán una eliminatoria para determinar quién llevará los colores y así obtener ese apoyo del púgil de la sombra que a veces ni siquiera está en el ring side.
Leonel Fernández será ahora el marinero que pelea. Tiene ante sí un mar borrascoso: adversarios dentro de su propio partido que frotan una botella para cumplir deseos; un expresidente que le tiene ojeriza y sabe orientarse en sus ataques; empresarios que viajan en otro barco con deseos de favores aduanales y sectores de ultramar que le ven como peligroso, porque aunque democrático, acumula mucho poder y eso le confiere independencia.
El encuentro con Danilo podría ser esa luna favorable para confirmar que se embarcará. Hay que esperar.
Por cierto, Leonel confesó que tiene nostalgia por el Palacio.
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lunes, 28 de abril de 2014
Leonel es curtido marinero
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