miércoles, 19 de marzo de 2014

Chatarras de la OMSA

Alfredo Freites
afreites.listin@gmail.com
Es cosa frecuente el triste espectáculo de las guaguas del sistema público oficial. Varadas en cualquier vía por problemas que el ciudadano no atina a ver. Se necesita la vista de Superman para diagnosticar qué ocurre con los vehículos de la OMSA. Con su enorme estructura esos vehículos son magníficos sujetos para producir tapones. Y lo hacen.
Realmente da vergüenza ver cómo están destartalados estos vehículos. Y parecería que es la solución la inyección de más recursos para poner en movimiento estos esperpentos motorizados.
Es posible que la causa del problema sea la misma falta de recursos para el mantenimiento o la tenencia de  talleres adecuados para ofrecer un buen servicio. Podría acusarse a la falta de capacidad de la dirección o el maltrato por parte de los conductores. La lista de causas podría llenar una guía telefónica.
Hay que pensar que las autoridades tienen un estudio de los problemas de la OMSA y sus posibilidades de brindar un buen servicio para que el transporte público no caiga abatido por los disparos de los empresarios del transporte agrupados como sindicatos de patronos.
El gobierno ha dispuesto la ampliación de los servicios del Metro que ya actúa como intermediario entre los dos Santo Domingo, contribuyendo a movilizar a la población laboral de la capital y descongestionando las vías. Pero este sistema aún sólo moviliza aproximadamente el seis por ciento de los demandantes de transporte público. Se requiere entonces darle respuesta  a los que no tienen acceso al Metro.
Según el estudio “Política Nacional de Transporte terrestre” elaborado por la OPRET en el 2007, el Gobierno dominicano había  destinado en los últimos 35 años la suma de 28 mil millones de pesos para el sector transporte público. Como se entenderá, de por medio hay todo tipo de bolsillos que han engordado gracias al erario.
El tema es conocido y debatido. Lo que no veo es la solución. A veces la política de remiendos es lo único posible porque es lo que tapa la urgencia. Allí podría ocultarse una salida que borre el feo espectáculo de las quedadas guaguas de la OMSA que entorpecen el tránsito, y además hacen perder el tiempo a sus pasajeros que se ven obligados a una alternativa urgente cuando se quedan como perico.
La situación de la OMSA parece ser grave. Vi un flamante vehículo de la OMSA que decía: “Rescate”. Están invirtiendo en paliativos.

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