martes, 19 de noviembre de 2013

Secuestro policial sin desaparecidos


Alfredo Freites
afreites.listin@gmail.com
El domingo la Policía daba cuenta del arresto de un agente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) quien supuestamente habría participado, junto con otros dos miembros de esa institución, en el secuestro de una pareja que presuntamente se disponía a materializar el embarque de un alijo de drogas por el aeropuerto Las Américas.
La información resulta curiosa y sospechosa. Muchos cabos sueltos que ni conducen a nada y dejan abiertas todas las especulaciones. Resulta que quien ofrece la información es la Policía. Sin embargo la agencia no ofrece rangos ni nombres de los otros dos que estarían prófugos. Tampoco dice el rango del que fue atrapado.
Nadie sabe ni dónde ni cómo fue apresado el agente Miguel Antonio Estrella Castillo, quien no ha dicho nada de la operación ni de cómo operaron sus presuntos acompañantes. Supuestamente sus “cómplices” lo dejaron abandonado. Eso dice la Policía, que le atribuye ser el propietario del vehículo en que se llevaron a los dos raptados.
Es curioso que la Policía haya informado del caso sin aparentemente tener datos. Hay supuestamente dos personas, un hombre y una mujer detenidos por los agentes sin que se conozcan sus nombres. Ambos fueron raptados cerca del aeropuerto. Se afi rma que hay secuestro sin que haya petición de rescate. Tampoco nadie ha reclamado la desaparición de familiares que iban al aeródromo.
Resulta que la Policía sabe más de un pretendido embarque de drogas que la DNCD. Por cierto, tampoco se sabe hacia dónde se dirigía el embarque, qué tipo de droga ni su volumen. Además, no sabemos si eran pasajeros, y por tanto, en cual línea aérea y qué vuelo tomarían si eran tales.
Cuando se habla de una operación de narcotráfi co hay de por medio una “asociación de malhechores”. Es de creer que la Policía también busca a los vinculados a los dos “secuestrados”.
Este secuestro de gente sin identifi car por parte de agentes secretos que se presumen son del cuerpo antidrogas, es todo un laberinto en el que la opinión pública debe hacer sus rutas.
El vaho que llega es que el cuerpo del orden no tiene nada. El caso parece caído del cielo. El agente Estrella Castillo al parecer no tiene vínculos con otros militares ni tiene pertenencia militar.
Todo es supuesto. Qué bien.

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