miércoles, 20 de noviembre de 2013

Entibian agua de Martelly


Alfredo Freites
afreites.listin@gmail.com
Las cosas no están bien para el equipo gobernante de Haití. La marea en contra crece. La oposición se fortalece porque el artista que gobierna será  bueno sobre las tablas pero no para solucionar los problemas que aquejan a ese país. Las fuerzas militares de la Organización de las Naciones Unidas, que conjuntamente con la Policía mantienen el orden en Haití, se han quejado públicamente del nivel de tensión existente. Alertan y expresan temor porque podría desbordarse el clima político. En estos días han ido creciendo las protestas, mientras el gobierno ha respondido con la matanza indiscriminada de civiles en diferentes  localidades.
La ineficiencia de Michel Martelly para responder a las mínimas reivindicaciones populares han detonado los disgustos. La población hace reclamos en diferentes órdenes que van desde el alto costo de la vida al freno a la  corrupción;  los políticos exigen que se cumpla con los ordenadores estructurales.
Hace dos años que debieron realizarse elecciones legislativas y municipales y nada. Martelly y su grupo no ceden en propiciar la marcha de los pasos democráticos. Un despacho de prensa de la Associated Press que informa sobre la situación, señala: “La ONU, EE.UU. y otros han sido demasiado favorables con la administración Martelly, pero las relaciones parecían estar esforzándose en los últimos meses debido al voto diferido. Las elecciones se supone que serían celebradas antes de fin de año, pero probablemente no sucederán hasta el próximo año”.
La agencia norteamericana resalta que Estados Unidos ha sido muy favorable a Martelly, pero éste no cumple con el compromiso de las elecciones congresuales y municipales. Las múltiples experiencias de cómo actúan los americanos con los políticos haitianos no deja mucho margen para los sueños. Si el actual gobernante,  un producto Made in USA no funciona, hay que creer que cualquier cosa podría pasar. Es por eso que Martelly se vale de triquiñuelas para evadir la presión política. La ha tomado contra los dominicanos porque  no puede resistir  el acoso  de parte del pueblo haitiano por la corrupción que asola ese país, y por  la carestía de los alimentos básicos y la escasez de los mismos. Se dice que su esposa es la cabeza de negocios de importación de alimentos, entre los que se cuentan el pollo, huevos y productos cárnicos.
La campaña internacional contra República Dominicana es una treta de corta  vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario