Desde hace mucho tiempo los sectores de poder económico de los Estados Unidos han presionado por debajo de la mesa para que se modifique el estatuto legal de muchos inmigrantes. También se han involucrado en esto personas de fama y otros que han alcanzado cierto nivel de prestigio no obstante ser indocumentados. Algunos ciudadanos de los que componen el arcoíris de indocumentados se han quejado por haber sido deportados dejando su familia en Norteamérica. Esto de los residentes ilegales, espaldas mojadas o indocumentadas, tiene un gran peso, son cerca de 12 millones de personas que están ubicadas en ese status con un destino incierto. Una parte de ellas ingresó ilegalmente pero muchos llegaron por puertos y aeropuertos y se han quedado. La mayoría procede de China, India, Pakistán y América Latina. En el pasado reciente se ha dicho que el Gobierno de Estados Unidos sacó de las cárceles a reos a quienes ofrecía conmutación de la pena a cambio de alistamientos para mandarlos a Irak. Esto pudo ser aliciente para que se ofrezca lo mismo a ciudadanos indocumentados. La residencia a cambio del servicio en la milicia. Muchas de estas personas llegaron pequeños a Norteamérica, estudiaron allá y ni siquiera conocen su patria de origen ni tienen contacto con sus familiares porque carecen de documentos legales para obtener su pasaporte. Estados Unidos admite como norteamericanos a los que allí nacen pero no a sus padres si son inmigrantes no autorizados. Estos últimos corren el riesgo de la deportación en cualquier momento. En esta semana el vapor de la olla de presión rompió el marco de la discreción y los principales ejecutivos de Estados Unidos reclaman un cambio urgente en la política de migración. Un cable de prensa decía que “los ejecutivos principales de una docena de las compañías más grandes de Estados Unidos divulgaron hoy una carta al Congreso en la cual exigen acciones para la reforma del sistema de inmigración. Los directivos de empresas como Tyson Foods, Coca Cola, McDonald’s, Choice Hotels, Cargill, Lowes Hotels y Exelon reclamaron una “solución práctica” para la situación de millones de inmigrantes que residen ilegalmente en Estados Unidos”. Esto es una lección sobre el problema de la migración ilegal. Los empresarios americanos quieren obra de mano barata que está allí.
Hay que competir con China y bajar los costos de producción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario