lunes, 20 de octubre de 2014

Guido en la senda ancha

PUNTO DE MIRA
Guido en la senda ancha

Alfredo Freites
afreites.listin@gmail.com
El ganador  de la Convención, y hace tiempo lo dije, sería Guido Gómez Mazara. Es ventajoso pelear contra los grandes. David saltó a la historia por su  pleito contra Goliat. Ya el joven abogado está en las grandes ligas de la política. Es excelente polemista, sabe manejar la simulación y lo mejor de todo es que tiene encanto. Se puede estar de acuerdo o no con él, pero nadie puede negar que tenga una chispa atrayente. Esto no significa que sea ganador innato. En política no gana el mejor. Hay que combinar la destreza con la suerte en un coctel de oportunidad, pero el atractivo abona  la cuenta de las simpatías.
Guido Gómez Mazara, el hijo de Marino  y  Carmen, nació en la política; le corre por las venas. En sus genes está la rebeldía de personas que no aceptaron el camino trillado. Pero no se hereda sólo apellidos. También el peso del pasado marca la báscula. Es el sobrino natural de la izquierda, un imán que lo hala y  presiona para que cumpla con sueños.
Los hijos tienden a seguir las profesiones. Guido se enmarca dentro de una generación que continúa a los progenitores. Parece heredar el liderazgo que caracterizó a su padre, El Moreno del Movimiento Popular Dominicano. No tiene abolengo ni riqueza de cuna, pero tiene el pedigrí de los guerreros. Un viento de cola, un hálito mágico lo empuja. Debe alejarse de ese precipicio que es la vida fácil si quiere llevar hacia adelante la encomienda de los líderes.
En poco tiempo Guido pasa de ser pupilo a retador de MVM. El siguiente movimiento es la candidatura presidencial si no bebe el elíxir del alambique de Hipólito. Él tiene su PRD, con el que, en futuro próximo, se enfrentará a Luis Abinader. Son los jóvenes que se levantan en el horizonte de la política.
Aseguro que después del 16 habrá en el PRD una reestructuración de fuerzas. Guido tiene ventajas comparativas. Abinader decantó por el Partido Revolucionario Mayoritario y su retorno al colectivo blanco podría tener obstáculos estatutarios y MVM no es eterno. Está pautado el cambio en la correlación interna y el joven dirigente está un paso adelante.
Los obstáculos de Guido son casi todos de factura propia. Vicios de crecimiento o defectos de fábrica que pueden ser lijados. Ahora es cuando se le abren las puertas del liderazgo nacional.

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